
La Reconquista de la ribera del Duero a lo largo del siglo XI y la posterior repoblación de estas tierras con gentes del norte, provocó el desarrollo de una nueva tipología de iglesia románica, ligada a la creación de Comunidades de Villa y Tierra como nueva forma de jurisdicción sobre el territorio repoblado. Son las iglesias del románico porticado.
Las villas de San Esteban de Gormaz y Rejas de San Esteban son un excelente testigo de aquellos acontecimientos.
San Esteban guarda entre sus angostas calles medievales dos joyas del románico de la ribera del Duero, las iglesias de San Miguel y Santa María del Ribero. La primera es la iglesia románica más antigua con galería porticada, construida en el siglo XI.
Rejas de San Esteban, población declarada hace escasos meses Bien de Interés Cultural, BIC, une a la importancia de sus iglesias, San Ginés y San Martín, el encanto de la arquitectura tradicional, adobe, tapial y madera.