Diseñado para dormir bajo las estrellas.
Altair es el domo de los astrónomos accidentales. Su bóveda acristalada cenital abre el techo a la Vía Láctea: te metes en la cama, miras hacia arriba y el cielo de Soria —el más oscuro de Castilla y León— ocupa todo tu campo de visión.
Con sus 50 m² y capacidad para hasta 4 personas, Altair es la elección obvia para quienes quieren convertir una noche en algo que se cuenta durante años. La estructura geodésica de madera enmarca el cielo en triángulos perfectos, como una cúpula de planetario hecha a medida.
Estás dentro de la Reserva Starlight de Castilla y León: una de las regiones con menos contaminación lumínica del sur de Europa. En verano, cuando el centro galáctico cruza el cielo, no necesitas telescopio. Necesitas la cama del Altair.